
Y te condena mi celoso corazón cuando le contás tu historia,
nunca conocio la gloria en cuestiones del amor.
Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria,
con acercarse a la victoriase conforma un perdedor.
Y cuando tu cigarro se consuma sin parar siempre mi voz vas a escuchar,
y ahí te vas a decirque hay que saber cuando parar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario